Todos los que hacemos “El Reliblog” os deseamos una
Feliz Navidad.
Bom Nadal.
Bon Nadal.
Zorionak.
Muchas personas dicen que no creen, pero la creencia, el creer en algo, es intrínseco a la persona humana. Hoy un alumno me ha dicho que a ver si íbamos a hablar de la Biblia porque a él eso... como que nada de nada. Le he respondido que sí, que a pesar de todo lo que opine sobre este asunto es algo necesario para su formación. A pesar de su supuesta increencia, lo que sí me ha demostrado es que, al menos algunas de las historias que aparecen en este libro sí que las conocía. Uf, he respirado, porque quizás su increencia no era tan profunda. Al menos conocía algunos de los fundamentos de nuestra cultura y eso denota que al menos, quien se lo ha explicado, cree en algo y ha intentado transmitirselo. Algo le habrá quedado.
Cuando hablamos de democracias y libertades, en seguida se nos llena la boca de palabras cargadas de buenas intenciones. A pesar de ello, cada vez son más los dirigentes políticos, sindicales y religiosos, y podríamos decir que muchos dirigentes en general, que tienden a imponer la uniformización, la prohibición, y la adhesión al pensamiento único. Parece que no está en boga el diálogo, el intercambio de opiniones ni el reconocimiento a quien hace bien su trabajo. Tampoco, hablar de principios morales o éticos, porque éstos dificultan llevar adelante esa práctica encubierta, pero cada vez más presente en nuestras sociedades, de la tiranía dentro de la democracia. Hartos del analfabetismo religioso de muchos alumnos, algunos centros se están planteando, y de hecho ya lo hacen, la impartición de una asignatura de Cultura Religiosa obligatoria para todos ellos. ¿Ventajas? Todas. ¿Inconvenientes? Los que algunas mentes extrañas quieran poner.
En los centros que han apostado por esta opción han desparecido los problemas: Los padres no se quejan de que no pueden educar a sus hijos según sus convicciones morales - más bien todo lo contrario-; los alumnos lo ven como algo muy normal; los demás profesores ven que por fin sus alumnos llegan a cursos superiores con un mínimo de conocimientos básicos para poder explicarles algo de arte, historia, literatura... y las juntas directivas… pues que están encantadas, porque se les solucionan los problemas de horarios y de cómo hacer la segregación de alumnos. ¡Por fin todo el mundo, dentro de la comunidad educativa del centro, está de acuerdo.! Han conseguido, por fin, una escuela integradora pero basada en la pluralidad.
¡Cada vez somos más los que hacemos “Cultura Religiosa” en la escuela pública.!Algunos centros de la concertada religiosa hace tiempo que lo vieron claro y adaptaron sus curricula: Sus libros de texto son más que significativos. Ellos se jugaban su futuro como centro, nosotros, los que trabajamos en la escuela pública, si no lo hacemos, nos estaremos jugando también, además del nuestro, el futuro de otros: El de las generaciones venideras.
Dicen los estudios sociológicos que hay colectivos que son especialmente vulnerables a ser maltratados física y/o psicológicamente. Se habla de minorías, grupos socialmente más débiles como enfermos, niños, mujeres o ancianos. En estas listas, sin embargo, no conozco todavía que se haya hablado del maltrato, en este caso psicológico, que sufren y han sufrido algunos maestros y/o profesores de Religión.Dentro de la disputa Iglesia y Estado-sociedad laica, parece que todo el mundo tiene derecho a opinar sobre el modelo religioso que quiere imponer, por encima de todo y pasando por encima de quien sea. Es por eso que muchos docentes de religión han sido tradicionalmente maltratados psicológicamente por algunos estamentos y personas en particular. Todo el mundo se ha atrevido y se atreve con ellos: Son débiles, son pocos y han tenido habitualmente pocos derechos…
En el pasado el maltrato psicológico de este colectivo vino a través de los recortes de jornada laboral sin justificación. Crearon un gran malestar y nerviosismo porque se hicieron sin criterio y sin sensibilidad. Mucha gente no pudo más y abandonó. Algunas instituciones contribuyeron a ese maltrato con su silencio de consentimiento.
No hace mucho, el maltrato ha venido a través de las coacciones sobre las formas de vida, actuaciones personales o justificantes que había que presentar por las cuales te podían quitar tu puesto de trabajo: Mejor dicho, de forma eufemística lo llamaban “no renovación”. Este tipo de maltrato todavía sigue, en algunos casos, vigente.
En el pasado, y todavía en la actualidad, el maltrato ha venido y viene dado por los lugares indignos donde se ha colocado al de “Reli” para que ejerza su labor docente (váteres reciclados en aula, comedores de escuela donde el profesor de religión prepara su trabajo, separado de los niños que van a comer, tras una cortina, aulas llenas de columnas y sin visión...).
En muchas ocasiones el maltrato ha venido a través de la contestación o la orden denigrante hacia la persona o su profesionalidad. Expresiones como “vete a empaquetar libros que no te enteras de nada…”,“tú, vete de excursión en coche detrás del autobús y luego te vuelves”, “tú no tenías que estar aquí” o el socorrido "No es por ti, pero estoy en contra de que tú estés aquí”.
Todas estas actitudes hacen daño, denigran y son claramente de maltrato psicológico. Los afectados nunca se atreven a denunciarlo, como pasa con los otros maltratados.
¿Te has sentido alguna vez así? Explícalo, si quieres, en los comentarios.
Continuará....
De nuevo correo electrónico de la “Delegació d’Ensenyament del Bisbat” a todos los maestros y profesores de Religión. El remitente sólo pone un escueto “Ensenyament” en su identificación, con lo que simplemente estamos ante una verdad a medias respecto a quien nos está enviando el mensaje, ya que oculta de forma deliberada la palabra “Bisbat”. ¿Por qué esta actuación? La respuesta es bien sencilla: Se trata de un juego malintencionado que pretende generar confusión (de eso ya hablaremos en su momento) y miedo entre todo un colectivo.Sorprende en algunas personas las ansias de tener y de acaparar. Y no me refiero sólo a la denuncia que acaba de hacer Benedicto XVI sobre el mal que genera el dinero en la sociedad, sino a otras formas, además del económico, de conseguirlo.
Podemos hablar de acaparar cargos, de querer tener más reconocimiento social, de tener poder o simplemente de poder “colocarse” a costa de lo que sea y de quien sea. Son otras formas de tener y acaparar diferentes del económico, pero igual de malos que éste.
Cada vez me cruzo en mi camino con más personas ansiosas por controlarlo todo: Son personas que duplican o incluso multiplican cargos, para ello manipulan sin escrúpulos, lo que sea; personas que miran de llegar a sus objetivos sin importarles cómo ni a quien dejen tirado por el camino. Vaya, lo que vulgarmente llamamos “trepas”; o personas que se escudan en el poder de terceras personas y que a su sombra se dedican a atemorizar y a crear una red de clientelismo basado en la coacción y en el miedo.
No sé quienes son peores pero desde luego esto que explico no es una novedad de nuestros días. Eso sí, el mensaje cristiano sobre el asunto es claro: “¿De qué le servirá al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? (Mt. 16, 26)